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Ejecución de estrategia: el proceso de 7 pasos [+ hallazgos de estudios]

Resumen. La ejecución de estrategia consiste en implementar un plan estratégico para alcanzar los objetivos de la organización. Abarca alinear los esfuerzos del equipo, establecer estructuras operativas y garantizar que los recursos se asignen de forma...

Ya sea un nuevo plan de marketing o una estrategia corporativa completa, para las empresas casi siempre supone un reto pasar del proceso de planificación a la ejecución de estrategia.

TL;DR
  • La trampa de la jerarquía: la mayoría de las estrategias no fracasan por ser malas, sino porque las personas no las entienden o no saben qué hacer. Las 3 C de McKinsey resuelven esto: claridad, comunicación y cascada.
  • Por qué fracasa el 80 %: planes demasiado complejos, falta de recursos, responsabilidades poco claras y falta de alineación. Según la investigación de McKinsey, menos de la mitad de las transformaciones alcanzan sus objetivos.
  • La diferencia entre frameworks: los OKRs para la ejecución trimestral con resultados medibles, y el Balanced Scorecard para una visión global de la estrategia. Se pueden combinar ambos.
  • El modelo de las 7 S como checklist: Strategy, Structure, Systems (duros) + Style, Staff, Skills, Shared Values (blandos). Los siete deben estar alineados o un elemento bloquea a los demás.

En este artículo te explicamos en qué consiste exactamente la ejecución de estrategia, cómo implementar estrategias con éxito y qué errores conviene evitar.

Lo que vas a encontrar:

  • ¿Qué significa la ejecución de estrategia? Definición
  • ¿Cómo se implementa una estrategia?
  • Implementación de estrategias en 7 pasos
  • Problemas en la implementación de estrategias: 6 errores habituales y cómo evitarlos
  • ¿Cuál es la clave del éxito en la implementación? Modelos y resultados de estudios
  • Conclusión: pensar en la implementación desde el principio
  • Ejecución de estrategia: preguntas frecuentes

¿Qué significa la ejecución de estrategia? Definición

El término «ejecución de estrategia» (o «implementación de estrategia») se explica por sí solo. Hace referencia al proceso de poner en acción un plan estratégico para alcanzar objetivos concretos. Dicho de otro modo, la ejecución de estrategia es el arte de conseguir que las cosas se hagan.

La ejecución de estrategia como parte de la gestión estratégica

La ejecución también es un subpaso dentro del proceso integral de gestión estratégica. En concreto, este comprende cinco fases:

  • 1️⃣ fijar los objetivos estratégicos,
  • 2️⃣ analizar la situación actual,
  • 3️⃣ diseñar una estrategia,
  • 4️⃣ ejecutar la estrategia y
  • 5️⃣ evaluar el progreso.

La ejecución de estrategia, el cuarto paso, es la que más tiempo requiere.

¿Cómo se implementa una estrategia?

Una estrategia de empresa bien pensada es la base de una ejecución de estrategia exitosa, pero por sí sola no garantiza que todo salga bien. Hace falta algo más:

  • 🧑 Personas: los líderes no pueden ejecutar con éxito una nueva estrategia por sí solos. Hace falta un equipo que entienda el plan y cuente con todas las habilidades necesarias para llevarlo a la práctica con éxito.
  • 💸 Recursos: es importante que los recursos, ya sean económicos (por ejemplo, los costes de un proyecto) o no económicos (por ejemplo, el tiempo de trabajo), se asignen y se pongan a disposición de forma eficaz.
  • 📋 Organización: todas las personas de la empresa deben conocer su papel en el proceso de implementación. Hay que definir y comunicar con claridad quién asume el liderazgo y quién es la persona de contacto para resolver dudas.
  • ⚙️ Sistemas: la implementación debe apoyarse en herramientas de gestión, tecnologías y sistemas elegidos con criterio.
  • 🏆 Cultura: una cultura de empresa en la que las personas reciben en todo momento toda la información necesaria y participan activamente reduce el estrés que la introducción de nuevas estrategias puede suponer para cada equipo.

Cómo hacerlo: implementación de estrategias en 7 pasos

Sin un plan claro, el salto de la planificación estratégica a la ejecución estratégica está prácticamente condenado al fracaso. Además, requiere la capacidad, los recursos y el apoyo necesarios por parte de las personas del equipo.

A continuación resumimos los siete pasos que un equipo o una empresa debe seguir para ejecutar la estrategia con éxito y alcanzar los objetivos estratégicos definidos.

1. Elige un framework y formula los objetivos

Los dos componentes más importantes de una ejecución de estrategia exitosa son unos objetivos formulados con claridad y un proceso que ayude al equipo a alcanzarlos. Los objetivos deben incluir la visión, la misión y los KPIs de la empresa. Cuanto más explícitamente se definan los objetivos, más fácil será trabajar para lograrlos.

💡 Consejo: los objetivos siempre están formulados con claridad y son alcanzables cuando son SMART. Echa un vistazo a nuestro artículo sobre los objetivos SMART para saber más.

Un framework de gestión como Objectives and Key Results (OKR), Balanced Scorecard o Management by Objectives (MBO) puede ayudar a dibujar una imagen más clara de los planes estratégicos y a mantenerlos simples y al grano. Además, frameworks como el Balanced Scorecard o los OKRs ayudan a gestionar la implementación, coordinar las actividades, mantenerse al día y comprobar si sigues por el buen camino.

2. Asigna los roles

Para implementar una estrategia de forma eficaz y eficiente, hacen falta roles y responsabilidades claros. Cada persona del equipo necesita saber qué tiene que hacer, de qué es responsable y quién trabaja con quién y en qué. También debe quedar claro quién asume el liderazgo y qué plazos hay que cumplir. Todo esto conviene aclararlo lo antes posible para que no se pase por alto ningún ámbito de responsabilidad.

💡 Consejo: puede ser útil convocar una reunión específica en la que repases todos los roles y aclares las dudas pendientes. Esto aporta transparencia y hace que todo el equipo se suba al barco.

3. Proporciona los recursos

Una vez asignados todos los roles, el siguiente paso es proporcionar los recursos necesarios para implementar las iniciativas estratégicas: por ejemplo, recursos económicos, herramientas o tiempo disponible. No siempre es fácil obtener una visión de conjunto (ni mantenerla). Pero ayuda:

  • tener presente el final del proyecto desde el primer momento,
  • definir un alcance de proyecto claro,
  • identificar y enumerar los recursos disponibles en el equipo,
  • compartir el plan del proceso de implementación con todas las partes interesadas y pedir su opinión.

4. Ejecuta el plan

¿Los objetivos están fijados, todas las personas implicadas saben qué tienen que hacer y la planificación de recursos está lista? Entonces es el momento de la ejecución de verdad. A medida que el equipo trabaja para alcanzar los objetivos estratégicos establecidos, puede ser útil pedir actualizaciones y ofrecer informes intermedios en determinados hitos del proceso: por ejemplo, justo después del inicio, a mitad de camino o en las fases finales. Los retos que se han superado o los errores que han ocurrido también son buenos puntos de partida para hablar del progreso.

Implementar la estrategia de forma eficaz puede ser una fuente de ventaja competitiva.
Scott Edinger

5. Mantén la flexibilidad

Una vez que arranca el proceso de implementación, inevitablemente surgirán obstáculos y problemas imprevistos. Entonces se trata de responder con flexibilidad a los cambios y ajustar los objetivos o los enfoques para resolver los problemas o sortearlos.

💡 Consejo: en nuestro blog puedes descubrir en qué consiste exactamente la gestión ágil de proyectos y qué métodos ágiles pueden ayudarte a superar retos y reaccionar con flexibilidad ante los cambios en el plan. Una definición de objetivos estratégicos eficaz requiere esta flexibilidad.

6. Ofrece apoyo

A lo largo del proceso de implementación, una vez repartidos los roles, los líderes deberían confiar en que cada persona haga su trabajo de forma autónoma y trabaje por los objetivos comunes. La microgestión está fuera de lugar, ralentiza el proceso estratégico y, en el peor de los casos, puede provocar una pérdida de motivación.

En cambio, el feedback regular, el apoyo cuando surgen problemas y la posibilidad de preguntar en cualquier momento tienen un efecto alentador y motivador. Por eso, en la ejecución de estrategia los responsables deberían asumir más bien un papel de coach, no perder de vista la «visión de conjunto» y dar autonomía a las personas.

7. Reflexiona y optimiza

Implementar una estrategia es un proceso largo. Por eso conviene definir puntos que marquen cuándo el proceso de implementación inicial está terminado y todas las tareas se han completado o han avanzado y se han puesto en marcha hasta el punto de poder sacar una primera conclusión.

Cuando se alcanza uno de estos puntos, llega el momento de hacer un debriefing o una retrospectiva en la que se comentan, se reflexionan y se evalúan los éxitos (y los fracasos) del proceso de implementación. Los resultados se anotan y sirven de base para futuros proyectos estratégicos. Así se pueden corregir los errores y poner en marcha una mejora continua.

Problemas en la ejecución de estrategia: 6 errores habituales y cómo evitarlos

Y hablando de errores: ningún proyecto grande transcurre completamente sin obstáculos. Es normal que se cometan errores, y además es instructivo. Para que llegues lo más preparado posible, hemos resumido aquí seis de los errores más habituales, junto con consejos útiles para evitarlos en tu próximo proyecto.

1. El plan es demasiado extenso o no tiene sentido.

Si los objetivos de la organización se plantean demasiado complejos, demasiado vagos o demasiado ambiciosos, o si la planificación estratégica es simplemente demasiado extensa y poco transparente, puede interponerse en el camino de la implementación.

La solución: un framework de gestión que te ayude a formular objetivos y que aporte reglas trae claridad, estructura y foco, ya desde la fase de planificación. En este sentido, los OKRs se están convirtiendo cada vez más en el «nuevo estándar», pero el método SMART también puede ser útil para formular objetivos alcanzables y relevantes.

2. El plan se sigue de forma demasiado rígida.

Ningún plan, por bueno que sea, sobrevive a un contraste con la realidad sin ajustes. Sencillamente, no es posible prever todas las eventualidades. Si aun así se sigue al pie de la letra, la implementación está condenada al fracaso.

La solución: tanto los responsables como los equipos deberían mantener la mente abierta, adaptarse a las circunstancias, superar los obstáculos inesperados y aprovechar las oportunidades. Mantenerse ágil, encontrar soluciones creativas a los problemas y aprovechar las ocasiones para optimizar la estrategia es lo que hace que una implementación de estrategia tenga éxito y lo que distingue a una empresa de la competencia.

3. La comunicación no es lo bastante clara.

La información no se comparte con suficiente transparencia y los directivos no consiguen presentar el plan estratégico de una forma fácil de entender, aunque parezca que lo comunican sin parar por distintos canales. Esto genera enseguida una sensación de desamparo y de agobio en el equipo.

La solución: cuando se trata de comunicar estrategias, no solo importa la frecuencia, sino sobre todo cómo se presenta y se transmite la información. Cuanto más sencilla, mejor llega el mensaje a las personas del equipo. Los debates, las reuniones de equipo y las herramientas de mensajería son, además, mucho más eficaces para comunicar que los canales unidireccionales como las newsletters, los correos electrónicos y similares.

4. Las responsabilidades no están claramente definidas.

El equipo no sabe exactamente qué debe hacer, cómo debe cumplir sus tareas ni cómo puede ejecutar los requisitos estratégicos. Como consecuencia, la implementación se estanca antes de haber empezado de verdad.

La solución: unas responsabilidades y tareas bien repartidas evitan malentendidos y hacen que las personas sientan que aportan una parte importante al resultado global. Es importante que cada persona reciba alguna responsabilidad y tenga a su disposición todos los recursos para completar las tareas asignadas.

5. Falta alineación.

Incluso cuando todos los objetivos se han fijado con sensatez y la estrategia encaja, la implementación puede estancarse por falta de alineación. Esto provoca conflictos en la colaboración, ausencia de prioridades y que los objetivos estratégicos se olviden.

La solución: debe quedar claramente repartido quién trabaja en qué objetivo estratégico y cuándo. También ayuda recordar una y otra vez a las personas la estrategia y aquello por lo que trabajan. Las estrategias globales deberían traducirse en objetivos individuales fáciles de entender para todas las áreas de la empresa, de modo que todo el mundo los comprenda y sepa qué tiene prioridad.

6. El progreso no se puede seguir correctamente.

Muchas organizaciones no consiguen establecer las métricas de rendimiento adecuadas o utilizan confusas hojas de cálculo de Excel para seguir su progreso en el proceso de implementación. Esto puede funcionar en equipos pequeños, pero enseguida se vuelve confuso.

La solución: es mejor utilizar herramientas que te ayuden con el seguimiento. Así, controlar el rendimiento de la empresa es más transparente y toda la información se recopila y se evalúa con claridad en un único lugar central. Esto facilita la alineación conjunta, la comunicación y la colaboración, y hace que todo el proyecto sea más eficiente.

¿Cuál es la clave del éxito en la implementación? Modelos y resultados de estudios

Por supuesto, también existen numerosos métodos, modelos y herramientas que facilitan la implementación de estrategias y ofrecen pautas útiles. Dos de los modelos más conocidos son el modelo de las 7 S de McKinsey y las tres C de la implementación de estrategias de Scott Edinger.

Implementar estrategias con el modelo de las 7 S de McKinsey

La consultora de estrategia y gestión McKinsey ha desarrollado un modelo con siete factores necesarios para una ejecución de estrategia exitosa.

Estos se dividen en elementos «duros» y «blandos»: los duros son relativamente fáciles de identificar y de influir en ellos, mientras que los blandos son menos tangibles y más difíciles de moldear.

Los elementos duros son:

  • Strategy (estrategia): la estrategia que sigue una empresa para asegurarse una ventaja frente a sus competidores en el mercado.
  • Structure (estructura): la jerarquía y la estructura organizativa de una empresa.
  • Systems (sistemas): todos los procesos, herramientas y actividades que intervienen en las estructuras del día a día.

Entre los elementos blandos están:

  • Style (estilo): la cultura de empresa como base para la colaboración.
  • Staff (personal): todas las personas que trabajan en la empresa.
  • Skills (habilidades): las capacidades y competencias especiales del equipo.
  • Shared Values (valores compartidos): los valores fundamentales compartidos en la empresa.
Modelo 7S de McKinsey

En conjunto, todos los elementos del modelo están interconectados. Si un elemento cambia, siempre repercute en los demás. Los valores compartidos ocupan el centro de todo esto. En el mejor de los casos, todos los elementos están en armonía entre sí.

Las tres C de la implementación de estrategias

El consultor de negocios y autor Scott Edinger también ha resumido tres pasos que conviene dar para una ejecución de estrategia eficaz en forma de las tres C de la implementación de la estrategia: claridad, comunicación y cascada.

Veamos más de cerca qué se esconde detrás de las tres C.

  • Claridad: una estrategia de empresa exitosa debe formularse de manera que la entiendan no solo los responsables, sino también todas las personas del equipo.
  • Comunicación: la estrategia de la organización debe comunicarse en todos los niveles de la organización a través de distintos medios (por ejemplo, blogs internos, podcasts, reuniones, debates). Debe quedar claro cómo puede contribuir individualmente cada persona a una ejecución de estrategia exitosa.
  • Cascada: aunque ya se haya comunicado la estrategia de la empresa en su conjunto, hay que asegurarse de que se entienda de verdad en todas partes, en todas las áreas y por todas las personas. En este paso se apela especialmente a los responsables (sénior): deben haber entendido la estrategia, ser capaces de comunicarla a su equipo (por ejemplo, en reuniones de equipo o en sesiones individuales de coaching) y saber trasladarla a su propia área.

Estudio sobre la ejecución de estrategia: los factores que marcan la diferencia

Hasta aquí la teoría, pero ¿cómo es en la práctica? Un estudio de la consultora McKinsey muestra con claridad lo difícil que es llevar las estrategias a la práctica: menos de la mitad de las personas encuestadas (participaron en total más de 2.200 directivos de 900 empresas de todos los sectores) afirmaron que la mayoría o la totalidad de sus iniciativas de cambio de los últimos cinco años habían alcanzado sus objetivos originales y habían marcado una diferencia duradera.

Sobre todo, la mayoría de las empresas parecen flojear a la hora de dirigir reuniones eficaces, identificar y resolver problemas y dar feedback a las personas del equipo.

Estudio de McKinsey: prácticas de ejecución de estrategia

En el caso de las organizaciones que sí lograron implementar sus estrategias con éxito, lo que finalmente hizo que la implementación funcionara fue el compromiso de toda la empresa con el cambio, unas prioridades claramente establecidas y recursos y capacidades suficientes.

Estudio de McKinsey: factores de éxito de la ejecución de estrategia

Conclusión: pensar en la implementación desde el principio

En resumen, implementar una estrategia es de todo menos sencillo. Es una tarea compleja que abre la puerta a numerosos errores y que plantea a las empresas retos importantes una y otra vez.

Sin embargo, muchos de los problemas más habituales en la ejecución de estrategia se pueden resolver o evitar con relativa facilidad si te apoyas en un framework estratégico desde el primer momento que te acompañe en todo el recorrido y te dé soporte tanto en la planificación como en la ejecución.

Al fin y al cabo, solo quien ya ha tenido en cuenta durante la planificación estratégica si una estrategia se podrá implementar realmente más adelante tendrá éxito con ella a largo plazo.

Ejecución de estrategia: preguntas frecuentes

¿Qué hace que una estrategia sea buena?
Una buena estrategia se caracteriza por centrarse en lo esencial y traducir la visión global de la empresa en objetivos claros, medibles y alcanzables. No les quita las decisiones a las personas del equipo, sino que crea un marco dentro del cual pueden trabajar de forma autónoma.
¿Qué hace falta para implementar una estrategia con éxito?
Implementar una estrategia con éxito requiere, entre otras cosas, un equipo que entienda el plan y tenga las habilidades adecuadas, recursos suficientes, una buena organización, herramientas y sistemas bien elegidos y una cultura de empresa abierta.
¿Por qué es importante la ejecución de estrategia?
Si desarrollas una estrategia sin plantearte si se puede implementar, fracasarás inevitablemente. Por eso es fundamental pensar en la ejecución desde el primer momento.
¿Cuándo está una estrategia implementada con éxito?
Se considera que una estrategia se ha implementado con éxito cuando está anclada en la mente de todas las personas, las primeras tareas han avanzado hasta el punto de haber sentado las bases para seguir desarrollándola y se ha completado la primera fase de implementación.

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