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Cómo implementar una estrategia ESG con OKRs

Cada vez más personas quieren saber cómo cuidan el medio ambiente las empresas a las que compran o en las que invierten, o qué postura adoptan ante determinados temas sociales. Por eso, las empresas ya no pueden permitirse dejar fuera de su estrategia ámbitos como la sostenibilidad, la responsabilidad social y la gobernanza corporativa (éticamente correcta), lo que se conoce como ESG (del inglés Environmental, Social, Governance). Al contrario: deberían desarrollar estrategias específicas que aborden estos temas de relevancia social y ecológica.

En este artículo veremos en qué consiste el ESG, por qué estas tres letras son tan importantes para las empresas y cómo implementar una estrategia ESG con OKRs.

TL;DR
  • El ESG abarca tres pilares: los criterios medioambientales, sociales y de gobernanza crean, en conjunto, una responsabilidad medible sobre la sostenibilidad, la ética y la forma de dirigir una empresa.
  • Los OKRs convierten el ESG en acción: los objetivos de sostenibilidad a largo plazo se transforman en objetivos y resultados clave trimestrales, cerrando la brecha entre la intención y la ejecución.
  • El talento y los inversores están atentos: la generación Z gasta hasta un 10 % más en marcas sostenibles (Forbes, 2021), y actualmente unos 30 billones de dólares fluyen hacia inversiones orientadas al ESG (McKinsey).
  • Empieza poco a poco y luego escala: aplica los OKRs durante uno o dos ciclos a temas más sencillos antes de llevarlos a la agenda ESG, que es más compleja.

Lo que encontrarás:

  • ¿Qué es el ESG?
  • ¿Por qué es importante el ESG para las empresas?
  • ¿Qué retos plantea el desarrollo de una estrategia ESG?
  • ¿Por qué usar OKRs para la estrategia ESG?
  • Implementar una estrategia ESG con OKRs: así se hace
  • Ejemplos de OKR para ESG
  • Estrategia ESG: preguntas frecuentes

¿Qué es el ESG?

La sigla «ESG» procede del inglés Environmental, Social y Governance (medioambiental, social y de gobernanza) y describe los principales requisitos que las empresas deberían cumplir en materia de sostenibilidad, ética y responsabilidad social.

El ESG surgió en el sector financiero como término genérico para un enfoque de inversión sostenible. Los criterios ESG buscan garantizar que las organizaciones actúen de forma sostenible y que puedan rendir cuentas de su actividad empresarial. En resumen, generan responsabilidades sociales y ambientales para las empresas, y facilitan que los inversores vean cuánto valen realmente sus inversiones. Estos criterios van más allá de los indicadores financieros tradicionales, ya que permiten evaluar las inversiones de forma más amplia.

Medioambiental

Este criterio abarca todos los efectos que la actividad de una empresa tiene sobre nuestro medio ambiente, así como su contribución a la protección del entorno. Entre las áreas relevantes se incluyen las siguientes:

  • Gestión de residuos y medioambiental
  • Gestión de recursos
  • Emisiones de gases de efecto invernadero (GEI)
  • Contaminación del aire
  • Eficiencia energética
  • Deforestación

Social

Aquí se evalúa cómo se comporta una empresa con las personas. Esto incluye tanto a sus propios empleados como a las partes interesadas externas (por ejemplo, los clientes o el público general). Algunos aspectos importantes son:

  • Diversidad, igualdad e inclusión
  • Condiciones laborales
  • Protección de datos y privacidad
  • Satisfacción del cliente
  • Salud y seguridad
  • La comunidad local

Gobernanza

El factor de gobernanza engloba cómo se dirige una empresa y en qué medida regula su propia actividad. Entre otras cosas, incluye:

  • Estrategias fiscales
  • Salarios de los directivos
  • Estructura corporativa
  • Donaciones y lobby
  • Corrupción y soborno
  • Diversidad en los consejos de administración y de supervisión

¿Por qué es importante el ESG para las empresas?

Hoy en día, las empresas tienen una obligación cada vez mayor de actuar de forma sostenible. Buena parte de la sociedad valora ya a las marcas conocidas que abordan temas sociales y ambientales y toman una postura clara. Los inversores y los directivos también prestan más atención a la sostenibilidad y la ética: las inversiones orientadas al ESG viven un auténtico auge, según un estudio de McKinsey & Company. En todo el mundo, ya se destinan 30 billones de dólares estadounidenses a cuestiones orientadas al ESG.

Sin embargo, no es solo la responsabilidad social lo que empuja a las empresas a ocuparse de los temas ESG. Estas inversiones también merecen la pena para el propio futuro (financiero) de la empresa: quien implemente hoy una buena estrategia de sostenibilidad tendrá una considerable ventaja competitiva cuando en el futuro entren en vigor regulaciones más estrictas.

En definitiva, una estrategia ESG bien pensada ofrece numerosas ventajas. Aquí resumimos las más importantes:

  • Más innovación: implementar los criterios ESG puede ser todo un reto, según el sector. Al mismo tiempo, sin embargo, el ESG también abre la puerta a la innovación. En lugar de ver estos requisitos como una molestia, las empresas deberían aprovechar la oportunidad para ser creativas y desarrollar nuevos modelos de negocio respetuosos con el medio ambiente y productos con un mayor impacto social.
  • Más crecimiento y más oportunidades de negocio: las generaciones más jóvenes (millennials y generación Z), en particular, muestran una mayor conciencia social y ambiental. Usan su poder adquisitivo para premiar a las empresas que adoptan los criterios ESG. La generación Z, sobre todo, está dispuesta a gastar hasta un diez por ciento más en marcas sostenibles. En cambio, quienes no cumplen sus compromisos ESG salen penalizados. Esto convierte la estrategia ESG en una parte esencial del branding y de las relaciones públicas. Además, influye directamente en las ventas y puede marcar la diferencia en el mercado entre el crecimiento sostenible de una empresa y su rápida desaparición.
  • Mejores oportunidades de inversión: el llamado «impact investing» (inversión de impacto) es cada vez más popular. Las empresas con iniciativas ESG sólidas suelen ser inversiones más seguras a largo plazo. Tienen menos probabilidades de recibir multas o de ser reguladas y apuestan por nuevas tecnologías sostenibles.
  • Menos costes: descuidar el ESG puede acarrear grandes multas e indemnizaciones, huelgas o el cierre de plantas. Abordarlo pronto ahorra esos costes. Además, los procesos y materiales sostenibles pueden ayudar a reducir los gastos de la empresa a largo plazo.
  • Nuevo talento: hoy los jóvenes con talento buscan de forma consciente empleos que tengan sentido. Quieren trabajar en empresas con cuyos valores puedan identificarse. En la «guerra por el talento», una estrategia ESG clara puede ser, por tanto, una auténtica ventaja.

¿Qué retos plantea el desarrollo de una estrategia ESG?

El mayor reto del ESG es entender bien el término. A menudo no está claro (ni regulado de forma uniforme) qué temas concretos y qué criterios de sostenibilidad se esconden tras la sigla. Muchas empresas ya están aplicando medidas ESG sin saberlo. Por ejemplo, cuando intentan crear unas condiciones de trabajo óptimas para sus empleados. Pero, con frecuencia, detrás no hay una estrategia real. Y, sin embargo, un enfoque bien pensado es imprescindible para que las empresas estén realmente preparadas para el futuro en cuanto a prácticas empresariales sostenibles.

Los requisitos ESG no deberían implementarse de forma precipitada ni arbitraria. En su lugar, conviene desarrollar una estrategia adaptada a cada empresa. Cada organización puede decidir por sí misma qué aspectos son más importantes y prioritarios. Aun así, es fundamental tener en cuenta los estándares vigentes y la normativa legal a la hora de elegir. Estos pueden variar bastante según el país y el sector, y cambiar con el tiempo. Por eso, las empresas deben ser lo más ágiles posible en sus esfuerzos ESG.

No perder de vista los numerosos estándares, normativas y temas, y a la vez filtrar las medidas y los objetivos más importantes, puede ser una tarea abrumadora. Por eso es aún más importante abordar el asunto paso a paso y definir un cierto marco. En la próxima sección veremos con más detalle cómo pueden ayudar los OKRs.

¿Por qué usar OKRs para la estrategia ESG?

Toda buena estrategia ESG empieza con objetivos concretos (más sobre esto más adelante). Los OKRs pueden ayudar a identificar los adecuados entre la multitud de temas y posibles objetivos, y luego a implementar la estrategia de la forma más eficaz posible.

💡 Recordatorio: OKR (abreviatura de «Objectives and Key Results») es un framework ágil para formular e implementar objetivos estratégicos en las empresas que se compone de tres elementos centrales:

  • Objetivos: ¿qué quiero lograr?
  • Resultados clave: ¿cómo sé que se ha alcanzado el objetivo?
  • Iniciativas: ¿cómo logro el objetivo?

Por lo general, se formulan de 2 a 4 objetivos por equipo y de 2 a 4 resultados clave orientados a resultados por objetivo. El trabajo se plasma en las iniciativas (= actividades concretas). Encontrarás más conceptos básicos en nuestra guía de OKR.

Hay cuatro razones principales a favor de usar los OKRs como framework estratégico para las iniciativas ESG:

  1. Los OKRs favorecen objetivos ESG transformadores, no incrementales. Los objetivos OKR siempre se plantean de forma que resulten ambiciosos. Para alcanzarlos, el equipo debe pensar a lo grande y provocar cambios con impacto. Esa es precisamente la mentalidad que suele hacer falta para afrontar los retos ESG, como frenar el cambio climático, acabar con la injusticia social o crear unas condiciones de trabajo justas.
  2. Los OKRs centran a todo el mundo en la ejecución. Los objetivos ambiciosos no solo se recogen como objetivos, sino que también se traducen en hitos medibles y verificables en los resultados clave. Así pueden guiar a todos los empleados en su trabajo diario y ofrecer una dirección común y clara para la ejecución. Cada persona ve cómo contribuye a los objetivos de la empresa y de qué es responsable.
  3. Los OKRs cierran la brecha en la ejecución de estrategia. Los OKRs no solo ayudan a definir objetivos. Al derivar iniciativas concretas de los OKRs, el framework también garantiza que las cosas se hagan de verdad y que los equipos se mantengan en el buen camino. Además, los OKRs ayudan a hacer seguimiento de los objetivos e iniciativas ESG y a priorizarlos dentro de un plazo determinado.
  4. Los OKRs permiten la agilidad. Gracias a los ciclos cortos y a los check-ins periódicos, el framework crea el espacio necesario para reaccionar con flexibilidad ante los cambios y encontrar soluciones a problemas imprevistos.

💡 Consejo: si quieres profundizar en las ventajas del framework, en nuestro blog encontrarás un resumen de todas las ventajas de los OKRs.

Implementar una estrategia ESG con OKRs: así se hace

Así se desarrolla e implementa una estrategia ESG con OKRs en la práctica, paso a paso.

💡 Nota: antes de usar los OKRs con fines ESG, lo ideal es haber implementado y probado el método en la empresa durante uno o dos ciclos. Después será más fácil aplicarlo a los temas ESG, algo más complejos.

Paso 1: identifica los retos

La forma en que cada empresa define el ESG, y sobre todo la sostenibilidad, puede variar mucho. Por eso, el primer paso debería ser aclarar en qué definición quieres basar tu estrategia. Además, conviene tener claro a qué retos y problemas se enfrenta la empresa en materia de ESG. Por ejemplo, para una empresa manufacturera, reducir los residuos podría ocupar un lugar destacado en la lista.

Preguntas importantes que conviene plantearse:

  • ¿Qué necesitamos mejorar en materia de sostenibilidad?
  • ¿Qué significa el éxito para nosotros en cuanto a los objetivos ESG?
  • ¿Qué están haciendo nuestros competidores para desarrollar prácticas empresariales sostenibles?
  • ¿Qué valoran nuestros inversores o partes interesadas?
  • ¿Qué papel (por ejemplo, el de pionera) queremos desempeñar de cara al público?
  • ¿De cuánto tiempo disponemos para alcanzar nuestros objetivos?

Paso 2: determina la capacidad

En cuanto tengas claro dónde están los retos, conviene analizar los recursos con los que cuenta la empresa para el tema ESG. Solo así podrás valorar de forma realista qué puede lograr el equipo, con qué esfuerzo y en qué plazo.

En concreto, deberías pensar en los siguientes puntos:

  • Recursos humanos
  • Presupuesto
  • Entorno de negocio
  • Tiempo

El aspecto financiero suele desempeñar un papel especialmente importante. Al fin y al cabo, el presupuesto es clave para determinar qué objetivos de sostenibilidad se pueden alcanzar.

Paso 3: formula objetivos y OKRs

Con los requisitos y los recursos en mente, el siguiente paso es:

  1. definir un marco de objetivos ESG a largo plazo y
  2. derivar de ellos objetivos y resultados clave concretos para un ciclo de OKR.

Qué objetivos ESG conviene perseguir a largo plazo se deriva de los retos definidos previamente. Además, existen algunas directrices y marcos generales que pueden servir de orientación. Entre los más conocidos están el Climate Disclosure Standards Board (CDSB), la Global Reporting Initiative (GRI), el International Sustainability Standards Board (ISSB) y el Carbon Disclosure Project (CDP).

Así pues, al trabajar con ESG los OKRs no deberían funcionar como framework estratégico por sí solos. Más bien, los OKRs deberían traducir los requisitos ESG en hitos a corto plazo y en una hoja de ruta concreta.

Cómo se formulan buenos OKRs exactamente lo contamos en un artículo aparte. Allí encontrarás los consejos y trucos más importantes para crear OKRs, incluidas fórmulas lingüísticas fáciles de aplicar a cada objetivo y resultado clave.

💡 Consejo: antes de empezar a crear los primeros OKRs de ESG, también puede resultar útil echar un vistazo a nuestra guía sobre planificación de OKR. Explica cómo llevar a cabo en la práctica una reunión de planificación de OKR, con una agenda y una lista de comprobación para la preparación.

Paso 4: haz seguimiento del progreso

Como ocurre con todos los OKRs, mantenerlo todo bajo control y hacer seguimiento del progreso es clave para el éxito de los OKRs de ESG. Para asegurarte de que todo el equipo trabaja hacia objetivos comunes y de que los recursos se usan de forma eficiente, deberías configurar un reporting de OKR detallado. Ahí puedes incluir los temas ESG en el reporting habitual o crear un resumen aparte.

Los equipos más pequeños y las empresas que están empezando con los OKRs pueden usar para ello una sencilla plantilla de seguimiento de OKRs. Cuantos más empleados tenga la empresa, más útil resulta un software de OKR como Mooncamp. Con él, el seguimiento y el reporting de los OKRs son mucho más sencillos. Para las empresas más grandes, que necesitan controlar muchos OKRs, un software de OKR específico resulta incluso imprescindible.

Ejemplos de OKR para ESG

Cómo puede quedar todo esto en la práctica se ve en los siguientes ejemplos:

🌱 OKRs medioambientales

Objetivo
Reducimos nuestras emisiones de CO₂ y nuestro impacto ambiental
Resultados clave
Reducir un 20 % las emisiones de CO₂ mediante prácticas energéticamente eficientes
Aumentar un 15 % la proporción de fuentes de energía renovable en nuestro suministro eléctrico
Obtener la certificación de terceros por el cumplimiento de estándares ambientales reconocidos (ISO 14001 o equivalente)

Objetivo
Fomentamos un aprovisionamiento sostenible
Resultados clave
Revisar el 100 % de los proveedores según sus criterios de sostenibilidad
Aumentar hasta el 30 % la proporción de productos sostenibles en el aprovisionamiento
Implementar una política para cumplir con estándares sociales y ambientales en la selección de proveedores

🤝 OKRs sociales

Objetivo
Creamos un entorno de trabajo diverso e inclusivo que fomenta la igualdad de oportunidades
Resultados clave
Aumentar un 15 % el porcentaje de grupos infrarrepresentados en puestos de liderazgo
Garantizar que el 98 % de las entregas de proyectos se realicen en la fecha límite o antes
Aumentar la puntuación de la encuesta de satisfacción de empleados hasta al menos 8 sobre 10

Objetivo
Fortalecemos las comunidades locales
Resultados clave
Poner en marcha al menos 3 proyectos de servicio comunitario en la comunidad local con una participación de al menos el 50 % de los empleados
Establecer alianzas con al menos 2 organizaciones locales sin ánimo de lucro para promover la educación y la justicia social
Crear programas de voluntariado para empleados con una participación de al menos el 40 % de la plantilla

📈 OKRs de gobernanza

Objetivo
Reforzamos la integridad dentro de la empresa
Resultados clave
Implementar formación en ética para todos los empleados con una tasa de finalización del 100 %
Realizar 2 evaluaciones de riesgos éticos
Habilitar un canal de denuncias (u otro mecanismo de notificación) para detectar incumplimientos de las políticas de la empresa

Objetivo
Hacemos más transparentes nuestros informes corporativos
Resultados clave
Publicar un informe de sostenibilidad completo conforme a los estándares internacionales
Establecer un sistema que mida e informe sobre el impacto de la actividad empresarial en el medio ambiente
Establecer un diálogo periódico con inversores y partes interesadas

💡 Consejo: si quieres más inspiración, echa un vistazo a más ejemplos de OKR de una gran variedad de temas. Todos ellos son de empresas reales.

Estrategia ESG: preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre ESG y RSC?
La responsabilidad social corporativa (RSC) se centra más en la actuación de la empresa frente al medio ambiente y la sociedad. Aquí el aspecto moral cobra mucho protagonismo. El ESG, en cambio, surgió en el mundo de las finanzas y se centra más en los factores medibles de la sostenibilidad. Ambos conceptos pueden aplicarse a la vez en una empresa.
¿Qué indicadores ESG existen?
Existe una gran variedad de indicadores clave de rendimiento (KPIs) ESG. Entre los más importantes están: las emisiones de gases de efecto invernadero, el consumo de agua, el consumo de energía, la rotación de empleados, la tasa de absentismo por enfermedad, el porcentaje de mujeres en puestos directivos y la satisfacción del cliente. La mayoría de los KPIs ESG reflejan riesgos, porque son los que más peso tienen para los inversores.

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