Los OKRs son cada vez más populares para la definición estratégica de objetivos en las organizaciones. El método en sí es fácil de entender, pero el diablo está en los detalles: muchas organizaciones han fracasado simplemente porque no supieron escribir OKRs buenos y con sentido.
Para que no te pase lo mismo, en este artículo te contamos los consejos y trucos más importantes sobre cómo escribir OKRs, incluidas fórmulas que puedes aplicar fácilmente a cada Objetivo y Resultado clave.
Lo que encontrarás aquí:
- ¿Por qué son importantes unos OKRs bien escritos?
- Preparación: cómo definir bien los Objetivos
- Guía paso a paso para escribir OKRs: consejos y fórmulas
- ¡Así no! Los 3 errores más comunes y ejemplos de lo que no hay que hacer
- Conclusión: así son unos OKRs bien formulados
- Cómo escribir OKRs: preguntas frecuentes
¿Por qué son importantes unos OKRs bien escritos?
Que las empresas tengan éxito con los OKRs (abreviatura de “Objectives and Key Results”) depende de varios factores. El requisito básico que debería dominar cualquiera que trabaje con OKRs es saber escribir buenos OKRs.
¿Por qué?
Porque de lo bien que estén escritos los OKRs de la empresa depende que funcionen y que realmente se cumplan a largo plazo.
Unos OKRs mal redactados (por ejemplo, demasiado generales o poco claros) no suelen aportar a las empresas el foco ni la claridad de contenido necesarios para lograr un éxito real. Además, todo el mundo en la empresa solo puede trabajar hacia los objetivos comunes y hacer seguimiento del progreso si los OKRs definidos son fáciles de leer, comprensibles y se explican por sí solos. Por eso hace falta cierta sensibilidad lingüística.
Preparación: cómo escribir los Objetivos
Antes de formular Objetivos y Resultados clave concretos, conviene hablar sobre qué quieres conseguir y hacia dónde se dirige la empresa.
Por eso, el primer paso debería ser sentar a todo el mundo en la misma mesa, reunir ideas, marcar prioridades y seleccionar los Objetivos adecuados para la empresa. Solo entonces se pueden pulir los matices lingüísticos.
En la mayoría de los casos, el primer paso es hacer una lluvia de ideas con posibles Objetivos, de los que luego se derivan los Resultados clave más importantes. Para filtrar los Objetivos adecuados entre tantas ideas, ayuda saber qué tipos de Objetivos existen. Se puede distinguir entre:
- Construir
- Mejorar
- Renovar
En este sentido, por ejemplo, no puedes mejorar algo que todavía no se ha creado. Por eso, los tres tipos de Objetivos suelen utilizarse en el orden mencionado durante el proceso de definición de objetivos.
Además, los siguientes consejos te ayudarán a crear las condiciones adecuadas para tener Objetivos eficaces:
- Crea contexto: los Objetivos deben hacer avanzar a la empresa de forma directa o indirecta, siempre teniendo en mente la visión y la misión generales. Por eso conviene comprobar siempre si los Objetivos encajan realmente con la estrategia corporativa. Además, el momento tiene que ser el adecuado. De lo contrario, un Objetivo pierde su fuerza de convicción.
- Implica a los equipos: los OKRs solo son eficaces si cada miembro del equipo los hace suyos. A menudo, las personas del equipo están mucho más cerca de la acción que la dirección. Por eso, muchos equipos saben, gracias a su día a día, qué hace falta construir, mejorar o innovar con urgencia, y pueden aportar mucho a un gran Objetivo si se les da la oportunidad.
💡 Consejo: entre otras cosas, nuestra plantilla de planificación de OKR para Miro también incluye un ejercicio de “qué haremos / qué no haremos” que ayuda a identificar los OKRs adecuados.
Guía paso a paso para escribir OKRs
¿Te animas a escribir OKRs excelentes?
Una vez que has decidido en qué Objetivos quieres centrarte para el próximo ciclo, “solo” queda formularlos. Sin embargo, esto puede ser todo un reto.
La buena noticia es que existen algunos consejos y fórmulas que te ayudarán a mantener la calma y a no perderte en el lenguaje. En esencia, a los OKRs se les aplica esta regla:
Conseguiremos [Objetivo], medido a través de [Resultados clave].
Los Objetivos siempre responden a la pregunta “¿Qué quiero conseguir?”. Los Resultados clave se centran en la pregunta “¿Cómo sé que el Objetivo se ha alcanzado?”.
Por eso, los Objetivos deben formularse de forma cualitativa, fácil de entender e inspiradora.
Los Resultados clave, en cambio, deben ser claramente medibles, orientados a resultados y SMART.
Vamos a entrar en detalle en cada uno de estos criterios y a mostrarte paso a paso cómo escribir OKRs eficaces. En general, ten presente que no conviene definir demasiados Objetivos ni Resultados clave por ciclo. El foco debe estar en lo más importante.
Con dos a cuatro Objetivos por equipo y ciclo, y de uno a cinco Resultados clave por Objetivo, es suficiente. A veces incluso tiene sentido fijar solo uno o dos Objetivos por equipo.
Cómo escribir buenos Objetivos
El primer componente de los OKRs aspiracionales es el Objetivo. En teoría, esto es relativamente simple: un Objetivo debe expresar qué quieres conseguir. Pero un buen Objetivo va más allá.
Lista de verificación para Objetivos buenos (y específicos)
Existen algunos criterios para escribir Objetivos, que pueden dividirse en “imprescindibles” y “deseables”.
Las características imprescindibles que un Objetivo debe cumplir para considerarse como tal son:
- Cualitativo: un Objetivo no debe contener valores medibles.
- Direccional: los Objetivos deben marcar la dirección en la que la empresa quiere avanzar para impulsar el negocio.
- Claramente alineado: para asegurarte de que avanzas en la dirección correcta, un Objetivo debe estar claramente alineado, por ejemplo, con la estrategia de negocio, con los OKRs a nivel de empresa (en el caso de los Objetivos de equipo) o con los KPIs clave.
- Con impacto: los Objetivos deben redactarse de forma que, al alcanzarlos, supongan una diferencia real para el negocio.
💡 Consejo: los Objetivos pueden ser un poco locos. Al fin y al cabo, la idea es que las personas del equipo los recuerden.
Además, en la formulación se pueden tener en cuenta los siguientes factores “blandos” (deseables):
- Inspirador: los Objetivos deben formularse de forma tan inspiradora que motiven a todas las personas del equipo.
- Comprensible: cada Objetivo debe expresarse de forma lo bastante simple y breve como para que todo el equipo lo entienda y lo recuerde.
La fórmula para buenos Objetivos
Encontrar una redacción que cumpla todos los criterios anteriores puede ser difícil. Existen algunas reglas lingüísticas básicas que conviene seguir para tener OKRs claros:
- Usa una redacción activa en lugar de pasiva
- Utiliza el menor número posible de extranjerismos o abreviaturas
- Usa una redacción corta y precisa (regla general: lo más corta posible, pero tan larga como sea necesario)
- Evita las negaciones y palabras como “no” o “ninguno”
- Usa adjetivos y verbos positivos
- Evita palabras como “tener que” o “deber”
La siguiente fórmula resume lo que deben expresar los Objetivos:
[Verbo] + [frase adjetiva] + [sustantivo] + [frase adverbial]
Por ejemplo: Aumentar significativamente los leads de ventas inbound para nuestro software.
Un Objetivo bien formulado siempre describe el estado futuro de algo (qué se quiere conseguir) y, por tanto, es visionario.
Algunos verbos que suelen funcionar bien en este sentido, porque expresan que se quiere alcanzar un determinado estado, son:
- Construir: crear, desarrollar, garantizar, construir, edificar, fundar, establecer
- Mejorar: mejorar, aumentar, ampliar, impulsar, incrementar, optimizar, expandir
- Innovar: desarrollar, diseñar, renovar, concebir, inventar, revisar, adaptar
Ejemplos de buenos Objetivos
Algunos Objetivos escritos según esta fórmula son, por ejemplo:
- Crear un gran lugar de trabajo
- Construir un equipo diverso y de alto rendimiento
- Convertir nuestros canales de redes sociales en una comunidad
Cómo escribir buenos Resultados clave
No sería eficaz definir Objetivos sin determinar cómo medir el progreso y saber si realmente se han alcanzado. Por eso, como segundo componente hacen falta Resultados clave medibles. En el proceso de OKR, estos se derivan de los Objetivos definidos previamente.
Lista de verificación para crear Resultados clave
¿Cómo se escriben los Resultados clave? Siempre deben ser comprensibles y formularse de la forma más concisa posible. Además, hay otros criterios específicos que conviene cumplir (imprescindibles):
- Relación directa con el Objetivo: un Resultado clave siempre debe estar directamente relacionado con el Objetivo y, en el caso ideal, coincidir por completo con el estado que persigue el Objetivo. Dicho de otro modo: si se alcanzan todos los Resultados clave, el Objetivo también se cumple.
- Medible: los Resultados clave deben ser medibles y, por tanto, incluir siempre una sola métrica.
- Basados en resultados: los Resultados clave no son listas de tareas con actividades concretas que se van tachando (eso se recoge en las iniciativas dentro del marco de OKR), sino resultados sobre los que se puede influir (más sobre esto en el artículo “Output vs. Outcome”).
Tampoco está de más que un Resultado clave tenga las siguientes cualidades adicionales (deseables):
- Ambicioso: los Resultados clave que no te hacen sentir al menos un poco incómodo no son lo bastante ambiciosos. Aun así, tampoco deben fijarse tan alto que desmotiven desde el principio. Como regla general, calcula entre un 30 y un 40 por ciento más de lo que crees posible. Así, el Objetivo debería ser alcanzable al menos en un 70 por ciento.
- Independiente: en el caso ideal, los Resultados clave incluyen métricas independientes que reflejan distintos avances hacia el Objetivo, de modo que el éxito de un Objetivo se examine desde todos los ángulos.
La fórmula para buenos Resultados clave
Los buenos Resultados clave siempre incluyen una métrica con un valor objetivo. En el caso ideal, también incluyen un valor de partida (si no queda claro por el contexto).
Un buen Resultado clave puede componerse según la siguiente fórmula:
[Aumentar/reducir] [MÉTRICA] de X a Y antes de [CUÁNDO]
Por ejemplo: Aumentar la tasa de conversión de tráfico inbound a registro de prueba del 5 al 20 % antes de marzo
📝 Nota: el marco temporal (por ejemplo, antes de marzo) es opcional. Se asume implícitamente el final del ciclo de OKR correspondiente.
Además, para crear bien los Resultados clave, estas preguntas te ayudarán a identificar los más significativos:
- ¿Qué comportamiento de los clientes influye en nuestros resultados de negocio?
- ¿Qué cambio en el comportamiento de los clientes nos acerca a nuestro Objetivo? ¿Cómo podemos medirlo?
- ¿Qué cambio en nuestro propio comportamiento nos acerca a nuestro Objetivo? ¿Cómo podemos medirlo?
- ¿Cómo se vería y se sentiría el éxito? ¿Cómo podemos medirlo?
- ¿Qué debilidad podría impedirnos alcanzar el Objetivo?
Si aún no tienes claro qué métricas son útiles, puedes inspirarte en los ejemplos de este artículo o echar un vistazo a nuestros ejemplos de OKR.
💡 Consejo: hemos recopilado más de 40 ejemplos de OKR de empresas reales para ventas, marketing, recursos humanos y mucho más.
Ejemplos de buenos Resultados clave
Algunos Resultados clave eficaces escritos con esta fórmula (donde cada valor objetivo se refiere al final del ciclo de OKR) son:
- Reducir las bajas voluntarias al 5 %
- Aumentar el tráfico de redes sociales un 40 % respecto al trimestre anterior
- Generar un 10 % más de leads respecto al año anterior
Los 3 errores más comunes que debes evitar al escribir OKRs + ejemplos
Para que nada salga mal, hemos recopilado los tres errores más comunes que cometen las empresas al crear OKRs, incluidos ejemplos de formulaciones poco acertadas:
- ❌ Demasiado generales: los Objetivos no deberían ser simplemente un titular bonito para los Resultados clave. Objetivos muy amplios como “Aumentar la captación de nuevos clientes” o “Mejorar la satisfacción del cliente” ni están concretamente relacionados con el próximo ciclo ni resultan lo bastante inspiradores y motivadores como Objetivos.
- ❌ Demasiados objetivos: muchas personas que empiezan con los OKRs meten varios Objetivos en una sola frase. La palabra “y” suele ser una señal de que hay demasiados objetivos en un mismo Objetivo y de que los Resultados clave derivados ya no se pueden asignar con claridad.
- ❌ Poco específicos: los Resultados clave siempre deben ser lo más específicos posible para poder medir correctamente el éxito. Por eso siempre incluyen una métrica. Resultados clave poco específicos como “Nuestro Employee Net Promoter Score (eNPS) es más alto que el año anterior” no son lo bastante precisos. En este caso, sería mejor decir, por ejemplo, “Alcanzamos un eNPS de 50”.
Cómo escribir buenas iniciativas
Las iniciativas son todos los proyectos, tareas y actividades que llevas a cabo para alcanzar tus Resultados clave. Se pueden ver como una lista de tareas.
Lista de verificación para iniciativas eficaces
Las buenas iniciativas siempre deben
- ser específicas
- ser alcanzables
- estar directamente bajo tu influencia
- tener un responsable
- ser breves y directas, si es posible
Fórmula para escribir buenas iniciativas
Una buena iniciativa puede componerse según la siguiente fórmula:
[Verbo] + [frase adjetiva] O [sustantivo]
Por ejemplo: Desarrollar un calendario de contenidos trimestral
Ejemplos de buenas iniciativas
Algunas iniciativas escritas según esta fórmula son:
- Lanzar una campaña de marketing offline con vallas publicitarias cerca de las paradas de taxis
- Crear un informe periódico sobre el estado y el rendimiento de la web y la app
- Crear un cartel para el vestíbulo
Conclusión: crear OKRs perfectamente formulados para tener éxito
En resumen, unos OKRs bien escritos siempre constan de:
- 2 a 4 Objetivos inspiradores, cualitativos y direccionales por equipo que respondan a la pregunta de qué se quiere conseguir (la visión de conjunto), y
- 2 a 4 Resultados clave medibles, específicos y con un plazo definido por Objetivo que expresen cómo saber que el Objetivo se ha alcanzado.
A continuación tienes dos ejemplos, uno de gestión de proyectos y otro para un equipo de marketing, de cómo puede verse esto en la práctica. Provienen de empresas reales y pueden servirte de inspiración para tus propios OKRs.
Cómo escribir OKRs: preguntas frecuentes
¿Cuáles son buenos ejemplos de OKR?
Un ejemplo de buen Objetivo sería: Maximizar la eficiencia de nuestro motor de contratación.
Buenos Resultados clave para este Objetivo serían, entre otros: (1) aumentar la tasa de aceptación de ofertas hasta el 90 %, (2) reducir el tiempo hasta la aceptación de la oferta a 45 días y (3) aumentar la ratio de contrataciones frente a contrataciones previstas hasta 0,9.
Si esto ocurre, conviene debatirlo: ¿por qué elegiste el Objetivo? ¿Por qué difieren el Objetivo y la visión de la empresa? ¿Sigue teniendo sentido perseguir el Objetivo? El equipo y la dirección deberían encontrar juntos una solución.




