- La confusión: mucha gente trata los OKRs y los KPIs como sistemas rivales, cuando en realidad son complementarios. Los KPIs son los medidores de tu tablero de mandos; los OKRs son las coordenadas de tu destino
- Los KPIs como disparadores: cuando tu KPI de tasa de cancelación se dispara, esa es la señal para crear un OKR como «Reducir la cancelación de clientes del 8 % al 4 %». Los KPIs revelan los problemas; los OKRs los resuelven
- La distinción clave: los KPIs son indicadores rezagados o lagging indicators (miden lo que ya pasó). Los resultados clave deberían ser indicadores adelantados o leading indicators (miden aquello en lo que puedes influir directamente este trimestre)
- Consejo práctico: los resultados clave pueden contener KPIs («Aumentar el NPS a 50»), pero no todos los KPIs necesitan un OKR. Crea OKRs solo cuando un KPI señale la necesidad de un cambio
Con frecuencia, los OKRs y los KPIs se ven como conceptos rivales e intercambiables.
Por eso, al introducir los OKRs, muchos empleados se preguntan en qué se diferencian de los KPIs que ya existen en la empresa.
Sin embargo, la diferencia entre OKRs y KPIs es en realidad bastante fácil de explicar.
En pocas palabras:
Los OKRs (Objectives and Key Results) son objetivos centrados en impulsar el cambio. Los objetivos (Objectives) son cualitativos e inspiradores, y se vinculan a resultados medibles: los resultados clave.
Los KPIs (Key Performance Indicators), por su parte, son métricas que miden el statu quo o el rendimiento pasado de una organización. Los resultados clave pueden incluir KPIs en su formulación, pero no es obligatorio, como muestra la siguiente figura.
Como todos sabemos, una imagen vale más que mil palabras:
A continuación, explicamos los términos OKR y KPI con más detalle y destacamos sus diferencias con varios ejemplos.
Por último, abordamos la interacción entre OKRs y KPIs, ya que ambos términos suelen malinterpretarse como enfoques rivales. Sin embargo, combinados aportan mucho más valor a tu equipo o tu organización que por separado.
OKR vs KPI: definición
¿Qué son los KPIs?
Los indicadores clave de rendimiento (KPIs) son métricas que miden el rendimiento de una organización. Se pueden ver como las métricas de salud de la empresa, ya que muestran una instantánea o la evolución pasada del rendimiento.
Ejemplos de KPIs
- Facturación
- EBITDA
- Número de clientes
- Costes de marketing
- Número de renuncias al año
La «K» de KPI (Key, «clave») es justamente la palabra que a menudo se pasa por alto: implica que solo debes centrarte en las métricas que de verdad importan. Y qué es importante lo determina la estrategia de la empresa.
Así que, en lugar de perderse entre montones de métricas, las empresas (o los departamentos, o los equipos) deberían quedarse con un puñado de indicadores de rendimiento clave. Si tu empresa acaba identificando 50 o 100 «KPIs», básicamente no has ganado nada. Al contrario: el resultado serán prioridades poco claras y confusión en toda la empresa.
¿Qué son los OKRs?
OKR es un marco de gestión de objetivos y son las siglas de Objectives and Key Results. Los objetivos (Objectives) son cualitativos: son lo que quiero haber logrado o aquello hacia lo que trabajo. Los resultados clave son cuantitativos y responden a cómo estoy alcanzando esos objetivos cualitativos. Así, a diferencia de los KPIs, los OKRs siempre van ligados a un objetivo o a un cambio deseado, mientras que los KPIs se centran en el pasado y el presente.
Objetivo | Resultado clave |
|---|---|
¿Qué quiero lograr? | ¿Cómo sé que he alcanzado el objetivo? |
Características
| Características
|
Al tener un máximo de 3-5 resultados clave por objetivo, formular los objetivos de forma inspiradora y motivadora, y usar resultados clave claramente medibles y acotados en el tiempo, se liberan los tres «superpoderes de los OKRs»:
- Foco: limitar el número de OKRs te obliga a centrarte en lo que de verdad importa
- Alineación: al fijar OKRs de equipo que se alinean con los OKRs de la empresa, todos los empleados, equipos y departamentos tienen en mente el mismo objetivo global, y todo el mundo rema en la misma dirección
- Transparencia: los OKRs se comparten de forma pública con todos los equipos, así que cada empleado sabe en qué punto está la empresa en cada momento
Ejemplo de un OKR:
Objetivo: Enamoramos a nuestros clientes
Resultados clave:
- Alcanzar un NPS de al menos 42
- Aumentar la puntuación CSAT hasta al menos el 75 %
- Reducir el tiempo medio de respuesta a las consultas de atención al cliente a 30 minutos
Cada uno de los resultados clave anteriores incluye un KPI (en negrita).
En resumen: los OKRs, a diferencia de los KPIs, siempre se centran en un objetivo y buscan cambiar el statu quo.
OKR vs KPI: resumen
OKR | KPI |
|---|---|
Objectives & Key Results | Key Performance Indicators |
Objetivos ambiciosos y cualitativos (Objectives) vinculados a objetivos cuantitativos (Key Results) que miden el progreso hacia los objetivos | Métricas de salud que miden la excelencia operativa o el rendimiento |
Orientados al futuro y guiados por objetivos; buscan el cambio | Reflejan el statu quo o el rendimiento pasado de las métricas |
Son ambiciosos, inspiradores y motivadores | Se basan en la evaluación y, en caso de una evolución negativa, pueden desencadenar medidas concretas u OKRs |
Están acotados en el tiempo (p. ej. semestre, trimestre, …) | Se miden de forma permanente y suelen ser más duraderos que los OKRs |
Transparentes y accesibles para todos | La comunicación pasa por la dirección |
Se definen tanto de arriba abajo por la dirección como de abajo arriba por los equipos | Los suele definir la dirección |
OKR vs KPI: ilustrado con el ejemplo de un viaje a la Luna 🚀
Los ejemplos visuales ayudan a recordar mejor las diferencias entre KPI y OKR, y también a explicárselas a compañeros y colegas. Nos encanta, por razones obvias, todo lo que tenga que ver con metáforas y ejemplos sobre la Luna 🌝
Por eso queremos presentarte las diferencias entre OKR y KPI con el ejemplo de una misión espacial a la Luna.
KPIs para un viaje a la Luna
La cabina de un cohete tripulado enviado a la Luna ofrece una serie de KPIs, como:
- Velocidad actual
- Velocidad media
- Kilómetros recorridos
- Kilómetros hasta el destino
- Capacidad de carga (equipaje) en toneladas
- Consumo medio de combustible
- Combustible restante
Con estas métricas, la tripulación ve de un vistazo a qué velocidad se mueve el cohete y cuánto combustible queda. Es decir, solo estamos observando métricas de rendimiento o de salud del cohete. No nos dicen nada sobre la misión en sí, ni sobre cómo debe lograrse.
Para eso están los OKRs.
OKRs para un viaje a la ISS y a la Luna
Algunos ejemplos de OKR para una misión espacial podrían ser enviar un cohete tripulado a la ISS o incluso establecer una base en la Luna. Cada uno de estos objetivos plantea requisitos distintos para los KPIs. Por ejemplo, para llegar a la Luna, el cohete necesita una velocidad final mayor que si solo tuviera que volar a la estación espacial ISS. Del mismo modo, para construir una base lunar necesitas una mayor capacidad de carga («más equipaje»).
🔬 Objetivo: Volamos a la ISS para renovar el material de laboratorio
Resultados clave:
- Alcanzar una velocidad final del cohete de 7,9 km/s
- Alcanzar una capacidad de carga de al menos 10 toneladas
🚀 Objetivo: Vamos a la Luna a construir la primera base lunar
Resultados clave:
- Alcanzar una velocidad final del cohete de 11,2 km/s
- Alcanzar una capacidad de carga de al menos 45 toneladas
(No somos ingenieros aeroespaciales, así que no nos exijas cifras exactas 👀)
El ejemplo anterior ilustra que los KPIs pueden convertirse en resultados clave en el contexto de una misión o de un objetivo concreto. Esos resultados clave podrían ser los objetivos de un equipo de investigación encargado de diseñar el cohete correspondiente: aquí lo que ocupa el centro son la estrategia y el objetivo. La cabina del cohete, en cambio, muestra a la tripulación los KPIs o métricas de rendimiento del momento: aquí el foco está en el control y la supervisión.
OKR vs KPI: indicadores adelantados vs indicadores rezagados
En la mayoría de los casos, los KPIs son los llamados indicadores rezagados (lagging indicators), mientras que los OKRs siempre deben ser indicadores adelantados (leading indicators). ¿Qué significa esto exactamente?
Los indicadores rezagados son KPIs cuya medición solo es posible con cierto retraso. Algunos indicadores rezagados financieros típicos son los ingresos, el flujo de caja, el margen de beneficio o la cuota de mercado. Por eso, estas cifras solo pueden influirse de forma indirecta y son el resultado de actividades previas.
Por otro lado, están los indicadores adelantados: describen métricas que pueden medirse e influirse directamente. Como los resultados clave suelen estar ligados a ciclos cortos de 3 o 4 meses, aquí no tendría sentido usar indicadores rezagados, porque al final del ciclo no sabrías si has tenido éxito o no. Por eso te fijas en indicadores adelantados cuyo progreso puedes medir de inmediato o con muy poco retraso.
Por eso, el reto al formular resultados clave es encontrar una métrica cuyo cambio sea medible dentro del ciclo del OKR y que tenga un vínculo lo bastante fuerte con el indicador rezagado relevante (como los ingresos).
Cómo encaja todo: KPIs, OKRs y estrategia
Imagina que te encargan decidir la estrategia futura de tu empresa.
Primero, te abres paso entre un mar de posibles métricas (de finanzas, clientes, empleados, procesos operativos, etc.) con las que quieres describir la «salud» y el rendimiento de tu negocio.
Buscas hasta identificar un puñado de métricas de rendimiento que están en la raíz misma del negocio. Al mismo tiempo, te aseguras de que iluminen el rendimiento de la empresa desde distintas perspectivas (consulta también el principio MECE). Voilà: has encontrado tus Key Performance Indicators.
En un modelo muy simplificado, la «cabina de mando de tu empresa» podría verse ahora así:
En este ejemplo vemos que los KPIs pueden ser incluso disparadores de OKRs y de tu estrategia de negocio en general. Mientras que las ventas y la fidelidad de los clientes evolucionan de forma positiva, la rotación de empleados puede considerarse crítica.
Como consecuencia, se podrían crear OKRs para el próximo ciclo con el objetivo de revertir esta tendencia negativa. Un ejemplo podría ser este:
Objetivo: Creamos un gran lugar de trabajo
Resultados clave:
- Alcanzar un eNPS de al menos 40
- Reducir la rotación voluntaria en Q3 un 30 %
- Reducir el número de quejas en el lugar de trabajo de 9 a 3
OKR vs KPI: conclusión
Los OKRs y los KPIs funcionan a la perfección juntos. Los KPIs ayudan a hacer seguimiento del rendimiento e identificar problemas y áreas de mejora. Los OKRs ayudan a resolver problemas, mejorar procesos e impulsar la innovación. Hacer seguimiento de KPIs y OKRs en paralelo no solo te mantiene al tanto de todo en cada momento, sino que además te da visibilidad sobre todas las piezas en movimiento de tu negocio que los equipos y los empleados necesitan para ejecutar la estrategia.
Esperamos que este artículo haya dejado claro que los KPIs y los OKRs solo despliegan todo su potencial cuando actúan en conjunto. Así que no se trata de «lo uno o lo otro», sino de «ambos».




